Tras una previa reunión definimos el entorno donde se iba a realizar la sesión y acordamos la playa como un escenario ideal donde la pareja se sienta cómoda. La sesión se dividió en varias partes: la pareja y su entorno, la pareja y su unión, la mamá sola y los detalles. Intento no interferir demasiado en el momento de la captura de las imágenes ya que pienso que lo más intervengo más insegura y incómoda se sienta la pareja, así que les mandé a pasear por la orilla de la playa, hablando y interactuando el uno con el otro, lo que finalmente benefició la naturalidad en las fotografías.